COSTA OCCIDENTAL DE CANTABRIA
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La zona de la costa occidental se caracteriza por la intensa relación entre los ambientes marinero y ganadero. Es la parte más conservada de la costa cántabra, contando con un importante espacio natural protegido como es el Parque Natural de Oyambre. Se conservan también algunas de las tradiciones más fuertemente arraigadas a la tierra, como el deporte del tiro con bueyes, y a la mar, como la procesión marinera de La Folía. Es un paraiso para el turismo ecológico, rural y activo, con un importante patrimonio histórico artístico.
La costa occidental de Cantabria comprende algunas de las playas y villas costeras más hermosas y visitadas de Cantabria, como el el caso de San Vicente de la Barquera, Comillas, Suances... Y la monumental Santillana del Mar. Todas ellas perfectamente preparadas para la gran afluencia turística que reciben todos los veranos. Val de San Vicente, en límite con Asturias, tiene magníficas playas, las famosas corbatas de Unquera ( delicioso postre ), la bella desembocadura del Deva y Nansa ( rías de Tinamenor y Tinamayor ) y el conjunto medieval de Estrada ( torre, capilla y muralla ). Herrerías es un bello municipio y aunque no tiene costa posee otros atractivos de gran interés como la torre de Cabanzón o la ferrería de Cades, perfectamente rehabilitada. También aquí se encuentra la panera de Cades, elemento etnográfico único en Cantabria. Valdáliga es un extenso municipio en el que el verde de la naturaleza se mezcla con la historia de sus importantes casonas, palacios y torre.
Entramos en un municipio de atractivo y rústico paisaje, poblado desde el siglo XI y en el que ejerció su dominio la casa de la Vega, que llegó a poseer una casa-fuerte. Con una extensión de 19,4 Km2, 181 m de altitud y 847 habitantes, Udías es un bello municipio próximo a la costa occidental, a 44 Km. de Santander y muy cerca del resto de localidades turísticas de la zona como Santillana del Mar(a 25 Km), San Vicente de la Barquera (a 22 Km), Suances y Comillas o tan importantes como Cabezón de la Sal (a 2 Km). Tradicionalmente ha sido un municipio rural, pero cada vez más enfocado al turismo por su proximidad a estos núcleos.
A principios de siglo, Arana y González Linares investigaron las cuevas de este municipio en busca de evidencias prehistóricas. Sin embargo, únicamente detectaron un yacimiento con restos paleontológicos, de difícil adscripción cronológica, en la cueva de Udías. Esta misma ausencia de evidencias no permite asegurar la presencia de pastores megalíticos en esta zona, aunque sí nos atrevemos a suponerla en base a la proximidad de las representaciones esquemáticas de Cabrojo (Cabezón de la Sal) y de los restos tumulares de Periedo.
La arqueología sí ha permitido confirmar la presencia romana. En el siglo XIX, se descubrieron en las minas de Udías, restos de herramientas y monedas romanas que confirmaban su explotación antigua. Este enclave, junto con el establecido en las minas de Ruiseñada, estaban comunicados con Portus Blendium, lugar de embarque del material, a través de un ramal que uniría la vía del Collado de Somahoz con la del Besaya. En la Alta Edad Media, el concejo de Udías pertenecía al valle de Alfoz de Lloredo, que formaba parte de la Merindad de las Asturias de Santillana. La primera documentación conocida es del siglo XI, cuando el Obispo de Burgos consagra su iglesia. Durante toda la Edad Media este territorio es considerado de behetría y su condición, aunque se sabe de la existencia de propiedades de la casa de la Vega, era de realengo.
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